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CONSPIRACION DEL PUEBLO DE DOLORES . . .

1810

Durante dos siglos, los historiadores y políticos que se encargan de manipular la difusión de la historia de nuestro México, por servir a intereses políticos, económicos y en muchos casos personales y familiares, se han opuesto a que se de el verdadero valor histórico, que realmente tiene la conspiración del Pueblo de Dolores, para el movimiento de independencia.

Fue en la gente del Pueblo de Dolores, donde Hidalgo encontró el espíritu revolucionario que lo motivo a seguir con sus ideales de libertad.

En doscientos años, quienes controlan la historia, nos han dibujado un “Hidalgo”, que solo cuando  se encontraba el la ciudad de Querétaro, para visitar a su amigo Miguel Domínguez Alamán corregidor de esa ciudad, o  en las ocasiones en que platicaba con Allende, les exponía a estos sus intensiones de revolución.

Hidalgo desde su juventud repudio el trato que daban los peninsulares a los nativos de estas tierras, y durante toda su vida busco el tiempo y la forma para lograr liberar del yugo español a los americanos.

Por lo que es una sandez el negar que durante los siete años en que vivió en Dolores, no intentara atraer partidarios a su causa.

Y hay quienes se atreven a afirma que en el pueblo de Dolores, Miguel Hidalgo, solo se dedicara a su trabajo pastoral,  y a dejar pasar la vida sin mayor apuro.

En  relatos que se tienen por escrito de Pedro José Sotelo y Pedro García, se sustenta el que Hidalgo se reunía en secreto, con sus trabajadores y otros habitantes del lugar para discutir cuestiones relacionadas con el movimiento de libertad.

La madrugada del 16 de septiembre, Hidalgo sabia que contaba con la lealtad de la gente con la que había conspirado en este lugar, y por lo tanto al sentir la seguridad de que en el momento en que se les necesitara responderían al llamado que les hiciera.

Al recibir la noticia de que ya habían sido descubiertos mantuvo la calma, y decidió seguir con su intención contando con el respaldo de los Dolorenses.

En Querétaro Miguel Domínguez al saberse descubierto opto por mantenerse al margue y buscar un arreglo con las autoridades para buscar el perdón, para el y para su esposa.

En ningún momento los conspiradores de Querétaro intentaron dar ellos inicio al movimiento, prefirieron mantenerse en la obscuridad, en espera de los resultados de los cabildeos del corregidor ante las autoridades virreinales.

Josefa Ortiz de Domínguez, al darse cuenta, que en Querétaro los involucrados en la conspiración prefieren esperar que sus nombres no se mencionen en la denuncia y así librar la situación. Se pone en contacto con Ignacio Pérez y le encomienda dar aviso a Allende, para que este contacte al cura Hidalgo y este decida que va más delante.

Ignacio Pérez se dirige a San Miguel el Grande en busca de Allende y al no encontrarlo, notifica a Juan Aldama de la encomienda de doña Josefa.

Aldama se encentraba en una fiesta en compañía de varias personas, que al igual que el forman parte de las juntas secretas.

Y de la misma manera que en Querétaro, los conjurados de San Miguel el grande deciden esperar el que sus nombres no se encuentren delatados y no sean perseguidos, y en el ultimo de los casos esperar que resuelve Miguel Hidalgo.

Juan Aldama al darse cuenta que en San Miguel no están dispuestos a tomar las armas y hacer frente a las tropas que ya avanzan desde Querétaro, decide partir a Dolores, donde sabe se encuentra Allende que al estar ya enterado de lo acontecido, salió en busca del  consejo  del Cura Hidalgo.

Para cuando todo esto sucedía en el pueblo de Dolores, Miguel Hidalgo ya tenia noticias de que en Guanajuato,  Juan Garrido los ha traicionado denunciando la conspiración ante las autoridades, que ya preparan la aprensión de los conspiradores del Pueblo de Dolores en especial del Cura del pueblo.

Para la llegada de Juan Aldama, Miguel  Hidalgo ya había tomado sus decisiones, ya ha mandado llamar a su gente de confianza y las órdenes están dadas: Gente del pueblo de Dolores, prepárense vamos a la guerra.

Y así, sin miedo a perder la vida, Hidalgo sintió la respuesta de su pueblo.

**Desafortunadamente el tiempo ha borrado el nombre de mucho de los que integraron la conspiración del Pueblo de Dolores. Estos son los que  pudimos recuperar:

- José Mariano Sixto Abasolo, (Capitán del regimiento “Dragones de la Reina”).
- José Santos Villa, (primo de Miguel Hidalgo)
- Pedro González.
- Luis Malo, (administrador de la hacienda de la Erre).
- Pedro José Sotelo, (trabajador de los talleres de alfarería y persona de confianza de Miguel Hidalgo).
- José Pulido.
- Mariano Hidalgo Costilla y Gallaga, (hermano de Miguel Hidalgo).
- Teodosio Pulido.
- Pedro Barrón.
- Nicolás Licea.
- Francisco de Paula, (dueño de la hacienda de la Erre).
- Pedro Barreda.
- Ignacio Licea.
- Gabriel Gutiérrez.
- Francisco Barreto.
- Juan de Anaya.
- Ignacio Sotelo.

-Isidoro Cerna.
- José M. Perales.
- Aureliano Guerra.
- José Ignacio N., (trabajado de los talleres de alfarería)
- Manuel Morales.
- José de la Luz Gutiérrez.
- Germán González, (trabajador de los talleres de alfarería)
- Martin Arroyo.
- Casiano Exiga.
- José M. Pichín.
- Jesús Galván.
- Antonio Hurtado de Mendoza.
- Pantaleón de Anaya.
- Brigido González.
- Vicente Castañón.
- Juan Quintana.
- Francisco Moctezuma, (Sargento de la guarnición)
- Nicolás Avilés.
- Julián Zamudio.
- Luis Antonio Portillo.
- Miguel Avilés.
- Dionisio Rodríguez.
- Francisco Avilés.
- Julián Tiburcio Gámez.
- Antonio Gámez.
- Luis Gutiérrez.
- Francisco Moscareñas.
- José Aguirre, (maestro de medicina).
- José Antonio Zapata.
- Ramón Montemayor.
- Martin Larrea.

 

Hidalgo encontró simpatía y adhesión al movimiento de libertad entre los clérigos que en ese tiempo se encontraban al servicio del templo como ayudantes en la parroquia de  Nuestra Señora de los Dolores.Con Hidalgo, conspiraron y tomaron las armas los sacerdotes:

- José Manuel López, (vicario teniente cura).
- José Ramón López Cruz, (hermano del vicario).
- Juan de Orozco.
- Miguel Sánchez.
- José María Ferrer.
- Joaquín Balleza.
- Hermenegildo Montes, (encargado de la instrucción de los indios otomíes).
- Ignacio Ramírez, (encargado de la instrucción de los indios otomíes).
- José María González, (mayordomo de la obra de reparación que se estaba haciendo en la antigua iglesia de la Tercera Orden).
- José García Ramos, (capellán de la hacienda de Trancas).
- José Ignacio Delgado, (confesor).
- Pedro Ramírez, (capellán de la hacienda de la Venta).
- Mariano Balleza (hermano menor del padre Joaquín) capellán de la hacienda de la Erre.

Ellos son parte de quienes conformaron la conspiración de Dolores, y fue esta conspiración  la que  dio inicio al movimiento de independencia.Dolorenses que dieron su sangre y sus vidas, por el ideal de la libertad.

 

**Carlos Ortega Ruiz Historia de la Independencia Instituto Nacional de Antropología, Historia y Etnología 1910.

TEXTO: JUAN J. HDEZ G.