E D U C A N D O . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

I N I C I O 

NOCIONES GRAMATICALES

La gramática se divide generalmente en cuatro partes, que son: etimología, sintaxis, prosodia y ortografia. La etimología nos enseña a conocer las palabras; la sintaxis, a unirlas; la prosodia, a pronunciarlas, y la ortografía, a escribirlas.

La analogía o etimología, para enseñarnos a conocer las palabras, las separa en diez grandes grupos, que denomina con el nombre genérico de partes de la oración. Estas partes de la oración tienen los nombres especiales de: nombre sustantivo, nombre adjetivo, artículo, pronombre, verbo, participio, adverbio, preposición, conjunción e interjección.

Nombres sustantivos son todas aquellas palabras que significan personas, animales o cosas, como Juan, Antonio, burro, perro, casa, puerta.

Nombres adjetivos son todas aquellas voces que se juntan al sustantivo para calificarlo, como cuando decimos casa pequeña, o para determinarlo, como cuando se dice tres libros, mi escuela, ese lápiz.

Artículo es una palabra que va siempre acompañando al nombre sustantivo para determinarlo. Los artículos son dos: el y un, que en sus variaciones forman nuevas palabras: la, lo, los, las, una, unos, unas. Estas nueve palabras van siempre antes de los nombres sustantivos, como cuando decimos: el hombre, la mujer, lo bello, los hombres, las mujeres, un perro, una gata, unos perros, unas gatas.

El pronombre es una voz que substituye al nombre, como yo, tú, él, nosotros, vosotros, ellos.

Estas cuatro partes de la oración, o sea el nombre sustantivo, el nombre adjetivo, el artículo y el pronombre, están sujetas a variaciones en su estructura y en su significación, variaciones que la gramática denomina con el nombre de accidentes gramaticales.

Los accidentes gramaticales son tres: género, número y caso.

Del caso no vamos a hablar, porque no se necesita para el fin que perseguimos.

El género de los nombres es, en rigor, de dos clases: masculino y femenino. Tienen género masculino todos los nombres que se aplican a hombres o animales machos, y, por extensión, aquellos con que se designan objetos o cosas y que por su terminación y artículo se consideran como pertenecientes a este género. Ejemplos: el hombre, el toro, el cabello.

Tienen género femenino las voces que significan mujeres o animales hembras, y , por extensión, aquellos nombres con que se designan cosas y que por su terminación y artículo son considerados como de este género. Ejemplos: las mujeres, las vacas, las casas.

Los números también son dos: el número singular y el número plural. Está en número singular la palabra que significa un solo hombre, un solo animal, o una sola cosa. Ejemplo: el caballo. Esta en número plural la palabra que significa varios animales, varios hombres, varias cosas. Ejemplo: los caballos.

Verbo es toda palabra que significa acción. Ejemplos: amar, callar, correr, vivir. Esta parte de la oración está sujeta a múltiples variaciones, por lo cual de cada verbo podemos formar hasta 63 palabras: formamos así del verbo amar, amo, amaba, amaría, amase, amé, amamos, amaste, amaremos, etc. A esta variación de los verbos se le llama conjungación. El verbo tiene números como el nombre: singular y plural. Está en singular cuando indica acción ejecutada por una persona, como en canto, y en plural, cuando significa que la acción es ejecutada por varias personas, como en cantemos. El verbo tiene, además tiempos, los cuales denotan el momento en que se ejecuta la acción. Estos son tres: presente, pasado o pretérito, y futuro.

El verbo está en tiempo presente cuando nos da a entender que la acción que significa se ejecuta en el momento en que se habla, como cuando decimos yo amo, tú amas, él ama, nosotros amamos, etcétera. El verbo está en tiempo pasado cuando indica que la acción que significa ya se ejecutó en el momento en que se habla, como en yo amé, tú amaste, él amó, nosotros amamos, etcétera. El verbo está en tiempo futuro cuando denota acción venidera, como cuando decimos yo iré, tú irás, él irá, nosotros iremos, etc.

Participio es una palabra derivada de verbo que termina, cuando es activo, en ante, iente, ente, como amante, del verbo amar; corriente, del verbo correr, y conducente, del verbo conducir.

El participio pasivo termina en ado, ido, to, so y cho; así, son participios pasivos las siguientes palabras: del verbo cantar, cantado; del verbo temer, temido; del verbo corregir, corregido o correcto; del verbo comprimir, comprimido o compreso; del verbo satisfacer, satisfecho.

Adverbio es toda palabra que se junta al verbo para modificar el significado de éste, como cuando decimos: llega hoy; canta bien; está ahí; habla mucho.

Preposición es el vocablo que sirve para enlazar dos palabras, indicando la relación que hay entre ellas. Son preposiciones: a, ante, bajo, con, contra, de, desde, en, entre, hacia, hasta, para, por, según, sin, sobre, tras, y se emplean comoen los siguientes ejemplos: Voy a comer; estoy sin dinero; cama de hierro; escribiré con lápiz.

Conjunción es la voz que sirve para unir una oración con otra, o dos palabras de la misma clase, como un nombre con otro nombre. Son conjunciones: y, e, ni, que, o, u, mas, pero, aunque, conque, etc. Se usan como en los ejemplos siguientes: Pedro y Juan; íbamos a pasear, pero la lluvia nos impidió salir.

Interjección es toda expresión que sirve para indicar sentimiento de dolor, alegría, sorpresa, admiración, miedo, etc. Ejemplos: ¡Ay!, ¡oh!, ¡hola!, ¡ea!.

 

ORTOGRAFIA CASTELLANA

La ortografía nos enseña a escribir correctamente las palabras. Escribir es grabar sobre un plano cualquiera las palabras con que expresamos nuestras ideas. Las palabras se representan mediante signos convencionales que llamamos letras.

Las letras, en castellano, son veintinueve. Estas veintinueve letras forman el alfabeto o abecedario castellano. Las letras tienen dos formas: la forma minúscula y la forma mayùscula.

Forma minúscula

a, b, c, ch, d, e, f, g, h, i, j, k, l, ll, m, n, ñ, o, p, q, r, s, t, u, v, w, x, y, z.

Forma mayúscula

A, B, C, D, CH, D, E, F, G, H, I, J, K, L, LL, M, N, Ñ, O, P, Q, R, S, T, U, V, W, X, Y, Z.

Estas veintinueve letras son el elemento principal de la escritura, y como algunas de ellas se confunden al escribirse, importa conocer cuáles son las que se confunden y cuáles las que no admiten esta confunsión. Hay algunas letras de doble sonido y otras de doble figura. De la confunsión de las letras, del doble sonido de algunas, y de la doble figura de otras, así como del uso de las letras mayúsculas, es de lo que vamos a tratar en esta primera parte.

DE LA CONFUNSION DE LAS LETRAS

De las veintinueve letras castellanas, las que no se confunden porque se escriben siempre como suenan, son las cinco vocales: a, e, i, o, u, y las nueve consonantes siguientes: ch, d, f, l, m, n, ñ, p, t. Las quince restantes, que son: b, c, g, h, j, ll, q, r, s, v, x, y, z, k, w.

 

ACENTUACION ORTOGRAFICA DE LAS PALABRAS

Todas las palabras castellanas se componen de sílabas. Sílaba es la letra o conjunto de letras que se pronuncian en una sola emisión de voz. Por ejemplo, la palabra camisa se divide en tres sílabas, que son: ca-mi-sa.

Las palabras pueden tener una o más sílabas. Por el número de sílabas que tienen se dividen en monosílabas, disílabas, trisílabas y polisílabas.

Monosílabas son las palabras que constan de una sílaba; disílabas, las que constan de dos sílabas; trisílabas, las de tres, y polisílabas las de cuatro en adelante. Las sílabas se clasifican en largas y breves. Son sílabas largas aquellas en que se carga la pronunciación de la palabra, y breves las demás. Todas las palabras de más de una sílaba tienen una larga y las restantes breves. Ejemplo: torpeza, en que la sílaba pe es larga, porque en ella se esfuerza la pronunciación, y las demás son breves.

Los adverbios terminados en mente tienen dos sílabas largas: v. gr.: la palabra cobardemente, que se compone del adjetivo cobarde y la terminación mente, tiene como sílabas largas bar, en la palabra cobarde, y men, en la terminación mente.

 

REGLAS GENERALES PARA LA ACENTUACION ORTOGRAFICA

1ª Regla:

Las voces monosílabas, por regla general, no se acentúan en castellano; pero esta regla, como todas, tiene sus excepciones que después veremos.

2ª Regla:

Las palabras agudas que terminan en vocal o en las consonantes n o s, deberán llevar acento ortográfico en la última sílaba. Ejemplos: Alcalá, Bernabé, rubí, internó, cebú, canción, carretón, balón, tomarás, beberás, tendrás. Pero las palabras agudas que terminan en cualquiera consonante que no sea n ni s, no deberán llevar acento ortográfico. Ejemplos: laurel, reloj, amar, cenit, avestruz, vivac.

3ª Regla:

Las palabras graves o llanas que terminen en cualquiera consonante que no sea n ni s, deberán ir acentuadas ortográficamente en la penúltima sílaba. Ejemplos: dátil, útil, mártir, alcázar, débil, Vázquez, César, azúcar. Pero las palabras graves o llanas que terminan en vocal o en las consonantes n o s, no llevan acento ortográfico. Ejemplos: margen, volumen, aman, bailan, duran, corres, dosis, crisis, campanas, perros, hombres, gallos.

4ª Regla:

Todas las voces esdrújulas se acentúan y llevan el acento ortográfico en la antepenúltima sílaba. Ejemplos: cántaro, búlgaro, pámpano, tímpano, pícara, música, tantísimo, eminentísimo, purísimo, dulcísimo, celebérrimo, paupérrimo, móntale, Málaga, Cázares, viéramos, quisiéramos.

5ª Regla:

Todas las voces sobresdrújulas se acentúan y llevan el acento ortográfico antes de la antepenúltima sílaba, como en inúltimente, débilmente, fácilmente, periódicamente.

 

EXCEPCIONES DE LAS PALABRAS DE UNA SILABA

Las palabras monosílabas nunca deberían llevar el acento escrito; pero sucede en castellano que hay algunos monosílabos que siendo iguales en su forma, ejercen distinta función gramatical como él, cuando es pronombre, y el cuando es artículo; mí y tú, pronombres personales, y mi y tu, adjetivos posesivos, por lo cual deberán acentuarse ortográficamente estos monosílabos en los casos siguientes: él, cuando es pronombre, como cuando decimos: él fué el único que comió; pero no se acentúa cuando es artículo, como en el hombre que estuvo ayer en casa. Mi y tu se acentuarán cuando sean pronombres personales, como en este caso: lo que dijeron de mí; tú llevaste la voz.

 

EXCEPCIONES DE LAS PALABRAS DE DOS SILABAS EN ADELANTE

Las palabras de dos o más sílabas llevarán acento ortográfico cuando sea necesario, por la pronunciación de ellas, destruir un diptongo, como en Darío, María, alegría, tomaría, exceptúo, falúa, dúo, tenía, sería, mía, mío, pía, pío, acentúa, García. En las voces agudas que terminen en dos vocales, una fuerte y una débil acentuada, aun cuando vayan éstas seguidas de cualquiera consonante, llevará acento ortográfico la vocal débil: pais, raíz, maíz, ataúd, baúl, Saúl, Raúl. Las voces llanas o graves terminadas en dos vocales, vayan éstas o no seguidas de n o s final, se acentuarán si la primera de dichas vocales es débil y sobre ella carga la pronunciación. Ejemplos: poesía, tendrían, dejaría, sería, darías, insinúan, asentían, Jeremías, Isaías.

 

USO DE LOS SIGNOS DE PUNTUACION

Los signos de puntuación que se usan en castellano son la coma (,), el punto y coma (;), los dos puntos (:), el punto final (.), los puntos suspensivos (...), principio de interrogación (¿), fin de interrogación (?), principio de admiración (¡), fin de admiración (!), las comillas (´´ ´´), el guión (-), el guión mayor (_), las dos rayas (=), el paréntesis ( ).

 

DE LA COMA

Se usará la coma para separar en los escritos dos o más partes de la oración, consecutivas y de las misma índole, a fin de hacer una leve pausa al pronunciarlas. Ejemplo: Pedro, Juan, Arturo, Rafael y Luis vinieron tarde. Cuando se expresen varios nombres mediando la conjunción ni, no deberá ponerse coma, como en: Ni Juan ni Antonio ni Roberto vinieron. Se usará también la coma para dividir varios miembros de una cláusula, independientes entre sí, vayan o no precedidos de conjunción. Ejemplo: Todos corrieron, todos huyeron vergonzosamente delante del enemigo, nadie pudo detenerse.

 

DEL PUNTO Y COMA

En todo período de alguna extensión se pondrá punto y coma antes de las conjunciones adversitarias mas, pero y aunque. Ejemplo: Salimos de Guadalajara para Manzanillo a la media noche; pero el mal tiempo nos impidió llegar a la hora que deseábamos. Cuando a una oración sigue otra oración que, precedida de conjunción y en orden a la idea que expresa, no tiene perfecto enlace con la primera, hay que poner al fin de ésta punto y coma. Ejemplo: Pero nada bastó para desalojar al enemigo, hasta que se abrevió el asalto por el camino que abrió la artillería; y se observó que uno solo, etc.

 

DE LOS DOS PUNTOS

Se usará de los dos puntos en todas las cartas, inmediatamente después del tratamiento de Muy señor mío, Amigo mío, Estimado amigo, Fino amigo, etcétera. Cuando en lo escrito tenemos necesidad de citar textualmente palabras dichas por alguna otra persona, se colocan dos puntos antes del vocablo con que principia la cita. Ejemplos: El juez, en su sentencia definitiva, declara lo siguiente: "Teniendo en consideración... etcétera. Cuando interrogue a don luis, me dijo: "Tenga la seguridad..., etcétera.

Se ponen dos puntos al final de una oración en que se anuncia lo que se va a decir en la siguiente. Ejemplo: Las partes de la Gramática son: Analogía, Sintaxis, Prosodia y Ortografia.

El vocablo que sigue a los dos puntos se puede escribir indistintamente con letra mayúscula o minuscula.

 

DEL PUNTO FINAL

Se usa el punto final cuando el período que hemos escrito forma sentido completo. Debe advertirse que cuando pasemos a tratar algún asunto que no tenga íntima relación con el anterior, la escritura de él habremos de empezarla en renglón a parte.

 

DE LOS DOS PUNTOS SUSPENSIVOS

Debemos hacer uso de los puntos suspensivos siempre que al escribir sobre cualquier asunto queramos dejar de intento suspensa la escritura, porque lo que debíamos decir es perfectamente conocido. Ejemplo: Después del incendio, hubo un desorden espantoso: gritos, llantos, rapiñas... todo lo que tú puedes imaginarte. También debemos usarlos cuando tengamos que hacer una pausa, bien pra sorprender al lector con lo inesperado, bien pra indicar temor o duda; v. gr.: ¿Le diré que ha muerto su hijo?... No tengo valor para ello.

Cuando al copiar algún texto o autoridad no importa insertarlo íntegro, se indica, mediante los puntos suspensivos, lo que se omite.

 

DE LOS SIGNOS DE INTERROGACION Y ADMIRACION

Los signos de interrogación y de admiración se ponen al principio y al fin de la oración que deba llevarlos. Ejemplos: ¿De dónde vienes? ¿Te veré mañana? ¡Qué barbaridad! ¡Cuánta torpeza!

Cuando las oraciones interrogativas o admirativas fueren varias, cortas y seguidas, no hay necesidad de que comiencen todas con mayúsculas, sino sólo la primera. Ejemplo: ¿Qué hiciste?, ¿por qué lloraste?, ¿quién te pegó?

Hay cláusulas que son a la vez interrogativas y admirativas; en ellas ha de ponerse nota de admiración al principio y de interrogación al final, o viceversa. Ejemplo: ¡Que esté negado al hombre saber cuándo será la hora de su muerte?

 

DEL PARENTESIS

El paréntesis se usa, en general, para encerrar palabras que se introducen en la oración para aclarar ésta, no obstante lo cual pueden suprimirse. Ejemplo: Estábamos reunidos todos en la Sala de Acuerdos (porque se nos hizo entrar en ella con anticipación), cuando se suscitó el escándalo.

Se usa también el paréntesis pra encerrar dentro de él explicaciones de abreviaturas, noticias o datos aclaratorios.

 

DE LA DIERESIS O CREMA

Sirve este signo pra indicar que la u de las sílabas gue, gui, debe pronunciarse, como en argüí,vergüenza, yegüita. También tiene uso en poesía, pues sirve pra deshacer los diptongos y dar a las palabras una sílaba más, como en rü-i-do, sü-a-ve.

 

DE LAS COMILLAS

Las comillas se usan pra colocar dentro de ellas todas las frases o períodos sobre los cuales el escritor quiere llamar la atención. También sirven las comillas para poner dentro de ellas palabras que no pertenecen a quien está escribiendo. Ejemplo: Dice un célebre escritor: "El hombre tiene aptitud, por su naturaleza, para habitar en todos los países del mundo: en los arenales del desierto, en los montes más encumbrados, en los climas polares puede vivir y propagarse. No así los animales, que, sujetos a más estrechos límites, perecen fuera de ellos o arrastran vida penosa."

 

DEL GUION

Este signo lo usamos en la escritura para dividir las palabras en fin de renglón; pero debe tenerse en cuenta que esto se debe hacer de modo que la palabra quede partida en sílabas completas, como gra-cio-so, ca-ba-llo. Usase también este signo para señalar en los diálaogos el cambio de interlocutor, y sirve últimamente para intercalar oraciones desligadas, por el sentido, del período en que se introducen.

 

DE LAS DOS RAYAS

Las dos rayas se usan acturalmente sólo en las copias, para denotar que en el original se pasa a párrafo distinto.

 

USO DE LA B Y LA V

Se escriben con b:

Las palabras en las cuales después del sonido b, vaya la consonante l o la consonante r. Las sílabas bla, ble, bli, blo, blu, ya sea que se encuentren al principio de palabra, como en Blas, bledo, blindo, bloque, blusa; o en medio de palabra, como en hablado, cablegrama, ombligo, tembloroso, ablución; o al fin de palabra, como en tabla, cable, roble, hablo, se escribirán siempre con b labial.

En consecuencia, escribanse con b labial todas las palabras que terminen en able, eble, ible, oble, uble, generalmente adjetivos, como tratable, posible, durable, endeble, noble, amable, temible, voluble.

Lo que decimos con las sílabas bla, ble, bli, blo, blu, es exactamente aplicable a las sílabas bra, bre, bri, bro, bru, las cuales también, ya se encuentren al principio de palabra, como en brazo, breña, brinco, brote, bruto; ya se hallen en medio de palabra, como en quebrado, Robredo, cabrito, hombruno; ya vayan al fin de palabra, como en cabra, cobre, colibrí, cobró, mambrú, se escribirán siempre con b labial, ya que esta letra se articula con la r como la l, lo que no sucede con la v labiodental, que jamás se articula con estas consonantes.

Las terminaciones aba, abas, ábamos, abais y aban, del pretérito imperfecto de indicativo de los verbos terminados en ar, como amar, torear, hablar, cantar, que forman sus pretéritos imperfectos con las voces siguientes: amaba, amabas, amábamos, amabais, amaban; toreaba, toreabas, toreábamos, toreabais, toreaban; hablaba, hablabas, hablábamos, hablabais, hablaban; contaba, contabas, cantábamos, cantabais, cantaban.

Los verbos haber, saber, deber, beber, sorber, absorber y caber, en todos sus tiempos, números y palabras que de ellos se derivan. Ejemplos: debía, hubo, sabía, cabíamos, sorbíamos, absorbe, sabio, débito, bebida, sorbo.

Las terminaciones bundo, bunda, como en meditabundo, vagabundo, tremebundo, nauseabundo, abunda, y también la terminación bilidad, como en contabilidad, amabilidad, posibilidad, irritabilidad. Exceptúanse de esta regla las palabras movilidad e inmovilidad, que se derivan del verbo mover, el cual se escribe con v labiodental.

Las palabras que comienzan con las preposiciones inseparables ab, ob y sub, como abdicar, obtener, subdirector, subsecuente, subterráneo.

Muchas palabras que comienzan con las sílabas ba, bau, bas, bo, bor y bos, como baba, baucha, bacalao, bata, bajel, bala, balcro, balazo, basurero, badulaque, bazar, baúl, batelero, batidor, batista, baturrillo, batallón, batalla, batallar, batería, bausán, Bautista, bayo, abyoneta, bazofia, bastante, basta, bastar, bofe, bofetada, bohío, bollo, bonachón, bonanza, bonete, boquilla, borra, borracho, borrego, burla, bordar, borda, bosquejo, bosque, bostezo, Borja, boscaje, Bósforo, bosquejar.

De esta regla se exceptúan vaca, vacaciones, vanidad, vacuo, vado, vagido, vagón, vahido, vaho, vaivén, vajilla, valor, valiente, valeriana, valetudinaria, válvula, vallar, vara, y los vergos vagar, vaciar, vacunar, vacilar, valer y las palabras que de estos mismos se derivan.

7° Todos los verbos que terminan en bir, buir, como recibir, prohibir, concebir, contribuir, distribuir, percibir, apercibir, exhibir, escribir, circunscribir, y todas las palabras que procedan de los mismos verbos al conjugarlos, como recibí, recibiera, prohibí, prohibiera, concebí, concebía, contribuí, contribuyeran, percibí, percibiera, circunscribí, circunscribiera, etcétera.

Se exceptúan de esta regla los verbos hervir, servir y vivir, que se escriben con v labiodental en todos sus tiempos, números y personas, lo mismo que las palabras que de ellos se derivan, como hervor, servidor, revivir, etcétera.

Se escriben con v:

Todos los adjetivos numerales terminados en ava, avo, como octavo, octava, onceava, onceavo, doceava, doceavo, veinteava, veinteavo.

Los vocablos terminados en ave, eva, eve, ivo, iva, evo, como grave, nueva, breve, decisivo, nociva, huevo. Exceptúanse las palabras siguientes: gleba, cebo, ceba, estribo y plebe, lo mismo que sus derivados, como arábigo y plebeyo, que se escribirán con b labial.

Todas las voces que principian con las sílabas ad e in, seguidas del sonido v, como advertencia, advenedizo, invento, invención, invocación, invulnerable, inviolable, investigación, invierno, inverso, invernal, y los verbos advertir, inventar, investir, investigar, invertir, invocar, involucrar, y todas las palabras que de ellos se forman al conjugarlos, como investigo, advierto, invierto, invertimos, investimos, inventamos, inventaré, invirtamos, etcétera.

Los verbos vencer, vender, valuar, voltear, vagar, vadear, evocar, evacuar, avocar, valer, volar, vocear, vaciar, volver, mover, resolver, absolver, devolver, venir, prevenir, subvenir, hervir, rehervir, servir, vivir, y todas las palabras que de ellos provienen, como vencía, vendimos, valuaba, volteaba, vagando, vadeaba, evacuaste, avocaba, evocarás, vales, vuelas, voceabas, vaciaría, vuelven, muévase, resolviste, absuelvelo, devuélvelo, vengo, prevengo, subvengo, previne, venía, vinieron, hervían, hirvieron, rehirviesen, servías, hirvieras, vivieras, vivió, etcétera.

Las voces que terminan en viro, vira, como triunviro, decenviro, Elvira, Tavira, y también las palabras que terminan en ívoro, ívora, como frugívoro, carnívora; exceptúase la palabra víbora, que se escribe con b labial al último.

 

USO DE LA C Y LA Z

La letra c tiene dos sonidos, uno fuerte, igual al de la k, cuando precede a las vocales a, o, u, y cuando va antes de una consonante cualquiera o al fin de sílaba o dicción, como en cara, codo, cuna, clamor, crimen, acción, vivac; y otro suave cuando precede a la e y a la i, como en cesto, ciento. Este sonido suave de c es el que da lugar a confusión con la z, por lo que debemos citar los casos en que debe usarse.

Deben escribirse con c:

Los verbos ceder, preceder, proceder, anteceder, conceder, acceder, y todas las voces que se forman al conjugarlos, como precedo, cedo, antecedo, procedía, antecede, concedería, accedo, etcétera.

Los verbos citar, circular, cegar, circundar, circunvalar, y todas las palabras que de la conjugación de los mismos resultan, como cito, citáramos, círculo, circulamos, circulan, ciego, cegamos, circunda, circundáis, circundaba, etcétera.

Las terminaciones cito, cico, cillo, ecico, ecito, ecillo, que sirven para formar los diminutivos de los nombres sustantivos en castellano, como de papá, papacito, de pastor, pastorcito, de colchón, colchoncillo.

Las palabras terminadas en ción, siempre que sean sustantivos verbales que procedan de verbos cuyo participio pasivo irregular termine en to, como abstracción, que proviene del verbo abstraer, cuyo participio pasivo irregular es abstracto. De la misma manera deben escribirse abdicación, admiración, adulación, educación, emanación, orientación, emulación, evocación, habitación, lamentación, murmuración, mutilación, oscilación, peroración, postulación, prelación, pulsación, insolación, invocación, libación, creación, reputación, separación, transpiración, salvación, sublevación, supuración, ulceración, vocación, etcétera.

Exceptúanse persuasión y compasión, que se escriiben con s.

Los plurales de todas las voces que en singular terminen en z, como juez, paz, feliz, haz, hoz, atroz, albornoz, pues al formar los plurales de palabras como éstas, su última letra se cambia por c, asi: jueces, atroces, paces, felices, haces, hoces, albornoces.

Casi todas las voces castellanas terminadas en acción, ección, icción, occión, ucción, como abstracción, acción, atracción, coacción, contracción, distracción, extracción, infracción, rarefacción, refacción, retrotracción, satisfacción, transacción, abyección, afección, confección, corrección, defección, dirección, intersección, inspección, insurrección, infección, lección, perfección, predilección, protección, reelección, restricción, cocción, conducción, construcción, deducción, inducción, producción, succión, traducción.

Casi todas las voces graves terminadas en cia, cio, como democracia, palacio, diplomacia, desgracia, burocracia.

Deben escribirse con z:

La generalidad de las palabras que en castellano terminan en azo, aza, eza, iza, como golpazo, sablazo, calabaza, torpeza, vileza, dureza, entereza, desliza.

Las voces hallazgo, pellizco, gozne, mellizo, rollizo y algunas otras.

La primera persona del presente de indicativo los verbos conocer, agradecer, conocer, reducir, inducir, conducir, pues admiten una z entre sus letras radicales; asi: nazco, agradezco, conozco, reduzco, deduzco, induzco, conduzco; también en el presente de subjuntivo de los mismos verbos, en todas sus personas.

Las siguientes palabras: Zavaleta, zabullir, Zacapoaxtla, zacate, Zacatecas, Zacatelco, Zacatlán, zafar, zapador, zapatero, zafarrancho zafra, zagal, zahorí, zaino, zalamero, zambo, Zambrano, Zamora, zampoña, zanahoria, zanca, zancada, zancajo, zancudo, zángano, zangolotear, zanja, zanquear, zapa, zapapico, zapato, Zapata, Zaragoza, zapote, Zárate, Zarco, zarzuela, Zenón, zopilote, zoología, zootecnia, zorra, Zorrilla, Zuluaga, zumbón, Zúñiga.

 

USO DE LA S

Deben escribirse con s:

Los adjetivos abundanciales, los cuales terminan en oso, osa, como generoso, habilidosa.

La terminación ísimo de los adjetivos en grado superlativo, como bellísimo, grandísimo, fortísimo.

Las palabras cuya sílaba final es sión y que tienen afinidad con otras acabadas en so, como compresión, afín de compreso; precisión, de preciso. Asi, pues, deben escribirse con s: compulsión,, conclusión, confusión, contusión, conversión, convulsión, difusión, dispersión, división, inversión, expulsión, extensión, ilusión, impresión, intensión, incisión, incursión, omisión, opresión, perversión, posesión, pretensión, profesión, profusión, progresión, propensión, reclusión, remisión, tensión, etcétera.

 

USO DE LA G Y LA J

La g es una letra de doble sonido. Cuando va antes de las vocales a, o, u, y de las consonantes l, r, o al fin de sílaba, suena suave: gama, gota, gula, glacial, grasa, magno; y cuando va antes de la e y de la i, suena fuerte: ge, gi; pero este sonido puede suavisarse poniendo una u entre la g y la e o la i: gue, gui, caso en que la u no suena.

El sonido fuerte de la g se confunde con el sonido de la j, por lo cual, para distinguirlos, se han establecido los siguientes preceptos:

Deben escribirse con g:

Todas las palabras que comienzan con la sílaba geo, como geometría, geología, geografía, geodesia, y sus derivados, como geómetra, geógrafo, etcétera.

Los nombres terminados en gen, como origen, margen, virgen. Exceptúase la palabra comején.

Todas las palabras que terminen en gélico, genario, géneo, genio, génico, génito, gesimal, gético, gésimo, con los femeninos, singular y plural, que les correspondan. Ejemplos: Angélica, octogenario, homogénico, ingenio, fotogénico, primogénito, cuadragesimal, apologético, vigésimo.

Las palabras que terminen en giénico, ginal, ginoso, gineo, gismo; sus plurales y los femeninos correspondientes. Ejemplos: higiénico, original, ferruginoso, virgíneo, silogismo.

Las palabras aguajinoso, espejismo y salvajismo, forman excepciones.

Las palabras que terminan en gio, gión, gional, gionario, gioso, gírico; los femeninos y sus plurales que les corresponden, como adagio, región, regional, legionario, prodigioso, panegírico.

Las terminaciones ogia, ógica, ógico, y las palabras respectivas, como logía, lógica, patológico.

Los vocablos terminados en ígeno, ígena, ígero, ígera, como oxígeno, indígena, belígero, alígera.

Los infinitivos de los verbos terminados en igerar, ger y gir, como morigerar, proteger, fingir, y las voces que resultan de las conjugación de estos verbos, exceptuando, naturalmente, las que terminan en jo, jas, ja, jamos, jais y jan, casos en que siempre se usará la jota, como en protejo y proteja, palabras que nunca podrán pronunciarse regularmente, si están escritas con g, pues se diría, protego, protega.

Se exceptúan de esta regla los verbos crujir, tejer, desquijerar y brujir, que se escribirán siempre con j en todos sus tiempos y personas.

Deben escribirse con j:

Todas las palabras que contengan sílabas en que se halle el sonido de esta letra combinado con las vocales a, o, u, como en ja, jo, ju, casos en que nunca puede confundirse el sonido de la j con el de la g, que es suave antes de a, o, u.

Todas las palabras que contengan los sonidos je, ji, y que no tengan g en su origen, como ajo, mujer, Jenaro, Jiménez, jefe.

Los vocablos en que entran los sonidos je, ji, cuando se derivan de palabras que tienen j ante a, o, u, como cajita, que se deriva de caja; lisonjear, de lisonja; cojear, de cojo; rojizo, de rojo, etcétera.

Las terminaciones aje, eje, ije, y, en general, las palabras terminadas en je, como coraje, fleje, dije.

Exceptúanse las palabras esfinge, enálage, falange y laringe, que se deben escribir siempre con g.

Todas las palabras que terminan en jería, como relojería, cerrajería.

Los verbos crujir, tejer, desuijerar, brujir, en todas sus formas, y todas las voces que se derivan de ellos, como crujido, tejido, desquijerado, brujido, etcétera.

Los verbos terminados en ducir, como conducir, producir, reducir, inducir, aducir, y el verbo decir, así como todos los demás que admiten una j en las terminaciones de los préteritos y futuros de los modos indicativo y subjuntivo. Ejemplos: conduje, condujiste, condujimos, condujere, condujera, condujésemos, condujeseis, produje, produjéramos, produjese, redujera, redujésemos, indujera, indujese, tradujera, traduje.

 

USO DE LA H

Esta letra, que precede a todas las vocales, pero nunca a las consonantes, no tiene sonido en nuestro idioma; es un signo mudo, pero que se usa muchísimo en la escritura, razón por la cual vamos a señalar los casos en que debe emplearse.

Se escribirán con h:

Todas las palabras que comienzan con los diptongos ue, ua, como huelga, huevo, hueso, huele, huerto, huella, hueco, Huejutla, hueste, hueva, huevezuelo, huevería, huacal, huaco, huarache, Huamantla, huacamole, huango.

Las palabras que comienzan con el diptongo ie, como hiedra, hierro, hiena, hiel, hierba.

Las voces que comienzan con ider, iper, ipo, como hidra, hidrópico, hidráulico, hidrógeno, hidrante, hidratar, hidroplano, hidroavión, hidrocéfalo, hidroeléctrico, hidrófobo, hidrógrafo, hifrostático, hidroterapia, hipérbole, hipercrítico, hipertrofia, hipertrofiado, hipo, hipopótamo, hipocondrio, hipócrita, Hipócrates, Hipílito, hipoteca.

Las palabras que compuestas y las derivadas que procedan de las que se escriben con h, como deshonra, de honra; inhumano, de humano; habladuría, de hablar.

Por último, las siguientes palabras: hebreo, hélice, Helvecia, hemisferio, hereje, héroe, hisopo, hombre, hombro, honesto, honestidad, honor, honra, horror, hoy, hay, humilde, humor, haba, halcón, hambre, harina, heno, hermoso, hijo, hoja, hongo, humo, Habana, habanero, habicuela, hábil, habilidad, habilitación, habilitar, habla, hablar, hacecillo, hacedor, hacienda, hacendado, hallar, hacha, hacinar, halagar, hilar, hálito, halo, hamaca, hambriento, hampa, hampón, hangar, harapo, harapiento, harén, harpia, hurtar, hartazgo, hasta (cuando es preposición; cuando es cuerno de toro o palo en se fija un estandarte, se escribe sin h), hastío, hastiar, hato.

Todas las palabras que se forman al conjugar el verbo haber. Como este verbo se usa mucho en castellano como auxiliar para la conjugación de los demás verbos, y a cada paso en la escritura tenemos que tropezar por fuerza con palabras del expresado verbo, vamos a poner aquí todas las voces que de él proceden.

 

EL VERBO HABER CONJUGADO COMO AUXILIAR

Modo Indicativo

Presente: he, has, ha, hemos o habemos, habéis, han.

Pretérito imperfecto: había, habías, había, habíamos, había, habíamos, habíais, habían.

Pretérito indefinido: hube, hubiste, hubo, hubimos, hubisteis, hubieron.

Futuro imperfecto: habré, habrás, habrá, habremos, habréis, habrán.

Modo potencial

Tiempo simple o imperfecto: habría, habrías, habríamos, habríais, habrían.

Modo subjuntivo

Presente: haya, hayas, hayamos, hayáis, hayan.

Pretérito imperfecto: hubiera o hubiese, hubieras o hubieses, hubiéramos o hubiésemos, hubierais o hubieseis, hubieran o hubiesen.

Futuro imperfecto: hubiere, hubieres, hubiéremos, bubiereis, hubieren.

La palabra hay, que es tiempo del verbo haber, usado impersonal, como cuando decimos: "hay dinero," "hay valor," también se escribe con h.

 

USO DE LA I Y DE LA Y

Estas letran han tenido por mucho tiempo oficios promiscuos. Ya no usurpa la vocal el oficio de la consonante; pero sí la consonante en varios casos usurpa el oficio e la vocal, contra toda razón ortográfica.

Los casos en que la y se usa con sonido de i; son los siguientes:

Cuando es conjunción, como en tú y yo; cantar y reír.

Siempre que precedida de vocal termina palabra: ley, buey, Godoy, convoy, muy, hay.

Se exceptúan de esta regla las palabras benjuí, Jaragüí y la primera persona del pretérito indefinido de los verbos que acaban en er, ir, en que la i terminal sigue a otra cualquiera vocal, forme o no diptongo con ella. Ejemplos: fuí, reí, leí, recaí, huí.

Las palabras hiedra, hierba, tienen esta forma o escritura, y también las de yedra, yerba.

 

USO DE LAS VOCALES A, E, O Y U

La vocal a se usa sola en lo escrito, con mucha frecuencia, cuando es preposición. Ejemplos: voy a cobrar; vienes a jugar.

La vocal e se usa en lugar de la conjunción y antes de palabras que comiencen por i o por hi. Ejemplos: trajiste plátanos, guayabas e higos; vinieron Ramón, Rafael e Ignacio.

La vocal o se usa sola en lo escrito, cuando es conjunción disyuntiva, como cuando decimos: Luis o Antonio; estudia o juega. Pero esta misma letra debe substituirse por u, cuando va ante palabra que comience por la letra o o por la sílaba ho. Ejemplos: son siete u ocho; vendrá Juan u Honorato.

 

USO DE LA LL Y DE LA Y

Estas letras, propiamente hablando, no se condunden en su sonido; pero el uso, y especialmente en México, ha establecido entre ellas cierta confusión; por lo mismo, es conveniente exponer el mayor número de voces que se escribem con ll y con y, así como las escasas reglas que acerca del empleo de ellas hay.

Se escriben con ll:

Llaga, llega, llama, llamada, llegar, llamar, llamada, llamativo, llameanate, llano, llanero, llaneza, llanta, llanto, llave, llavero, llevar, llorar, llorón, lloriquear, lloroso, llovizna, lluvia, lluvioso, llorente, etcétera.

Las terminaciones illo, illa, como en estas palabras: martillo, anillo, cerilla, hablilla.

Se escriben con y:

Ya, yaca, yacedor, yagua, yámbico, yanqui, yantar, Yáñez, yaqui, yatagán, yate, Yautepec, yedra, yegua, yeguada, yelmo, yema, Yepes, yerba, yermo, yerno, yerro, yerto, yesca, yeso, yodo, yodoformo, yoduro, yuca, Yucatán, yute, yugo, yunque, yunta, yuntero, etcétera.

Algunas personas y derivados de los verbos terminados en uir, como construyo, construyendo, de construir, y ciertas formas y derivados de leer, caer, creer, proveer y roer: leyó, leyendo, cayó, cayendo, etcétera.

Las palabras en que el sonido de esta letra va después de consonante. Ejemplos: subyugar, coadyuvar, inyectar.

 

USO DE LA Q

La q es la letra que se emplea sólo para representar los sonidos que, qui, escribiéndose siempre seguida de u, que no suena, y debiendo considerarse estas dos letras como una sola.

Son muchas las palabras que se escriben con q: querer, quizá, Quijote, que, queso, quebrada, quebrar, quijada, quebrantar, quemazón, quemar, querella, quesadilla, Querétaro, quiebra, quieto, quimera, Química, quina, quinientos, Quintana, Quintanar, quinto, quinta, quintuplo, Quiroz, quisquilloso, quiste, etcétera.

También suele entrar la q en algunos verbos irregulares, como el verbo suplicar: supliqué, supliquemos, etcétera.

 

USO DE LA R

La r tiene sonido suave, como en cara, y fuerte, como en parra. Aquél se representa con una sola r: troquel, pereza, toro, para, arpegio, perla, Olivares, placer, zafir, amor, tener. Para representar el sonido fuerte de la r, debe duplicarse este signo, como en carro, perro, burro, morrillo,correría; pero cuando va al principio de palabra, nunca debe duplicarse, pues en ese caso siempre tendrá sonido fuerte; así, debemos escribir: rama, ratón, rubí, Robinsón, rumba, rima, rata, roca.

Tampoco se duplica cuando va después de las consonantes l, n, s, y sin embargo de eso, tiene sonido fuerte. Ejemplos: sonrisa, Enrique, honra, Israel, malrotar, malrotador, israelita.

 

USO DE LA X

Acerca del uso de esta letra, la Academia de la Lengua dice en su Gramática lo siguiente:

"Con esta letra se representaban antiguamente dos sonidos: uno sencillo y fuerte, idéntico al de la j, y otro doble, parecido al de la k o la g, seguidas de s. Ya sólo se emplea con este último, como en axioma, convexo, excelente, exuberancia, laxo."

"a). Cuando la x va después de una vocal y antes de una consonante, como en explicar, extraño, suelen algunos convertirla en s, esribiendo esplicar, estraño. La Academia condena este abuso, con el cual, sin necesidad ni utilidad, se infringe la ley etimológica, se priva a la lengua de armonioso y grato sonido, desvirtuándola y afeminándola, y se da ocasión a que se confundan palabras distintas, como los verbos expiar y espiar, que significan cosas muy diversas."

La x se usa al principio de vocablo muy poco, lo mismo que al final de palabra; pero en medio sí se usa con demasiada frecuencia, como en las voces siguientes: axila, axiómetro, auxiliar, exacto, exagerado, exaltación, exaltar, exagerar, excitar, exento, excusado, excusar, exhalar, exhausto, exhumar, exigente, exhortar, éxito, exordio, expansión, expectante, expedición, expedidor, expediente, expendedor, expugnar, extenso, extender, extinto, exterminar, extravagancia, extraviar, extremo, extremado, extremidad, exudación, exudar, complexión, complexo, conexión, conexo, anexión, flexión, inflexión, genuflexión, reflexión.

 

USO DE LA M

Esta letra debe escribirse antes de las consonantes b, p, como en imperio, ambiguo, campana. También se escribe m antes de n en algunas palabras, como en gimnasia, gimnoto, alumno. Pero se debe escribir n y no m, antes de v labiodental, como en invento, convención, invasión, invadir.

USO DE LA W

Esta letra propiamente no pertenece al alfabeto castellano. Se emplea sólo en palabras que pertenecen a idiomas extranjeros, generalmente el inglés y el alemán.

Cuando la palabra proceda del inglés, debe pronunciarse como u. Ejemplo: Wáshington, que se lee Uáshington; cuando la palabra venga del alemán, como Wéser, debe pronunciarse Véser.

USO DE LA K

La k es letra que se usa para escribir algunas palabras como kilogramo, kilómetro, kilolitro, kiosco, en las cuales este signo puede ser substituído por q.